jun 8 2011
Sillaplaya, una solución personal a la movilidad en la playa.
Como habíamos prometido hoy vamos a analizar la Sillaplaya de Rodem. Una siila muy completa para disfrutar en terrenos blandos en los que otras de quedan literalmente clavadas y que también nos permite entrar en el agua.
De entrada esta silla está compuesta por un chasis fabricado en materiales que soportan su uso en agua y unas ruedas Roolez que fueron originalmente por el sector naútico de los EE.UU. para el desplazamiento de vehículos por la playa. Este conjunto nos proporciona una silla de reducidas dimensiones que permite ser transportada (desmontada) en un vehículo convencional y que puede ser usada de forma particular o colectiva.
Está disponible con tres tamaños de ruedas traseras, de 30, 42 y 49 cm. de diámetro. Las primeras soportan una carga máxima de 100 Kg de usuario y las dos siguientes de 120 Kg. debido a las limitaciones del chasis (las de 49 cm aguantan más peso).
Al contrario que las AmphiBuggy que se pueden ver en algunas playas esta no flota en el agua, pero permite entrar a la orilla para disfrutar del agua o poder salir a nadar.
Por algo menos de 1600 € podemos disfrutar de esta silla que nos dará mucha movilidad en verano y en invierno, porque no hay que olvidar que se puede configurar con ruedas de MTB para usar en el campo.







